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Volar en parapente: un negocio con el viento y la seguridad

EL OTRO LADO DEL VUELO EN PARAPENTE

Volar en parapente: un negocio con el viento y la seguridad

Se trata de otro deporte extremo que ofrece una experiencia de viajar durante media hora a 400km de altura (si el clima lo permite).


Por: Malena Pardo


San Antonio de Areco amanecía soleado. El sábado 2 de junio las diez reservas para volar con Alto Valle Parapente estaban confirmadas y se creía que iba a ser un agradable día para poder experimentar una actividad diferente.

Los pasajeros habían sido notificados que debido a la dirección del viento los vuelos de bautismo probablemente se realizarían en la pista de Camino Real. “Siempre hay que despegar enfrentados al viento y aterrizar enfrentados al viento, como los pájaros y como los aviones”, explicó Luis Adretes, director de Parapente Buenos Aires.

Cerca del mediodía, el viento llegó a alcanzar una velocidad superior a los 20km/h que tuvo como consecuencia la suspensión de los vuelos biplaza de aquella tarde. “Con el viento por encima de los 20km/h se hace difícil despegar y aterrizar. Volando no nos trae mucho problema pero, como toda aeronave, los momentos más críticos son aterrizaje y despegue”, explicó Juan Otado, instructor de Alto Valle Parapente.


El vuelo en parapente es una actividad solicitada por quienes quieren vivir una experiencia de aventura. Como todo deporte extremo, trae algunos miedos y peligros que son previsibles. “Es una actividad que no es normal. No está en el instinto del ser humano, por eso mucha gente le tiene respeto”, dijo Simón Goldenber Rius, un bombero español que empezó a volar en parapente a los 14 años. “Es como todo en la vida, todo puede ser peligroso pero disminuye el nivel si se toman los recaudos necesarios”, agregó.

Para poder realizar un vuelo en parapente es fundamental hacer un seguimiento del pronóstico durante la semana para tener un conocimiento sobre cómo se mueven los vientos. Quienes vuelan profesionalmente deben saber leer el aire para comprender a qué situaciones se enfrentan durante el viaje. “Los accidentes muchas veces no dependen de la habilidad del piloto sino de las condiciones meteorológicas que pueden ser muy cambiantes”, explica Goldenber Rius.




El negocio de los vuelos en parapente depende totalmente del estado del viento y el clima en sí: “Las condiciones ideales para el vuelo sería un día soleado con viento entre 5km/h y 15km/h”, indicó Otado. Las condiciones meteorológicas desfavorables representó una pérdida para el servicio de vuelos de bautismo. La reprogramación de vuelos significó una superposición con las reservas para el fin de semana siguiente y también la pérdida de algunos clientes que no quieren volver a correr el riesgo de la cancelación. “El viento nos afecta muchísimo, pero priorizamos la seguridad. Si las condiciones no son favorables cancelamos la actividad y reprogramamos todo. No queremos a ningún pasajero lastimado”, confesó Otado. “La mayoría de la gente entiende que si lo cancelamos por mal pronóstico es por nuestra seguridad, tanto de la persona que viene a volar como del piloto”, continuó.

La experiencia en parapente ofrece poder volar durante media hora a más de 400km de altura, viviendo un momento de adrenalina y disfrutando el paisaje desde otra perspectiva. “El parapente es lo más parecido al vuelo de un pájaro. Vuela en lugares donde ninguna otra nave lo puede hacer”, resumió Adretes.

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1 Comment


Agustín Fernández Cronenbold
Agustín Fernández Cronenbold
Jun 21, 2018

La crónica está. Lástima que se suspendió. A los videos le faltan información

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